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Historia

Dibujos de Victor Hugo: manchas, plantillas y aguadas

Escrito por Froissage Editorial Team · Actualizado

Dibujo a la aguada de tinta de Victor Hugo, Recuerdo de un castillo en los Vosgos (1857): un castillo claro sobre una roca bajo un cielo marrón oscuro
Victor Hugo, Souvenir of a Castle in Vosges, 1857. The Metropolitan Museum of Art, dominio público

Los dibujos de Victor Hugo sorprenden a quienes solo conocen al autor de Los miserables y Nuestra Señora de París. El poeta y novelista fue también un dibujante prolífico y audaz. Con tinta, aguadas, manchas y herramientas improvisadas creó castillos sombríos, mares en tempestad y manchas casi abstractas de una modernidad asombrosa. Como dejaba que el azar iniciara muchas de sus imágenes, Hugo pertenece a la larga historia de las técnicas del azar que lleva a los surrealistas y al froissage.

Un escritor que dibujaba

Hugo (1802-1885) produjo una obra gráfica enorme. Wikipedia en inglés habla de más de 4.000 dibujos; el Hammer Museum de Los Ángeles, que organizó la exposición Stones to Stains en 2018, indica que se conservan más de 3.000 hojas y que pocas se mostraron en vida del autor. Trabajaba solo sobre papel y en pequeño formato, normalmente con pluma y aguada de tinta marrón o negra, a veces con toques de blanco, y rara vez en color.

Dibujar era para él una actividad íntima, para sí mismo, su familia y sus amigos. Esa intimidad le daba libertad para experimentar.

Las grandes etapas

La Maison de Victor Hugo, instalada en su antiguo piso de la plaza de los Vosgos en París, resume la evolución de su dibujo:

  • Principios de la década de 1830: caricaturas ingeniosas para su propio placer.
  • Desde 1834: cuadernos de viaje con apuntes a lápiz, copiados luego en tinta para sus hijos.
  • 1839 y 1840: viajes por el Rin, cuyos castillos se convierten en una obsesión.
  • Hacia 1847: plena madurez y técnica propia, que mezcla lápiz litográfico, carboncillo y aguada.
  • El exilio, 1852-1870: tras el golpe de Estado de Luis Napoleón, Hugo vive en Jersey y luego en Guernsey. El Hammer Museum señala que muchos de sus dibujos son de esos años, y la Maison menciona dibujos fantásticos relacionados con las sesiones espiritistas de Jersey, marinas y diseños para la decoración de Hauteville House, su casa de Guernsey.

El dibujo que encabeza esta página, Recuerdo de un castillo en los Vosgos (1857), es del exilio. El Metropolitan Museum of Art, que lo conserva, precisa que el contorno del castillo se obtuvo con una plantilla de papel. Las obras de Hugo son de dominio público.

Manchas, plantillas y huellas

La Maison de Victor Hugo, el Hammer Museum y JSTOR Daily describen métodos muy poco habituales en su época:

  • Charcos y manchas. Mojaba o inclinaba el papel para que la tinta corriera en formas imprevistas, que luego leía como cielos, rocas u olas.
  • Doblado. Inclinaba o doblaba hojas empapadas o salpicadas de tinta, un gesto cercano a la mancha doblada de la decalcomanía.
  • Plantillas. Recortaba formas en papel o cartón y pasaba la tinta alrededor; una misma plantilla daba versiones de atmósfera distinta.
  • Huellas. Presionaba encaje, hojas y la yema de los dedos en la tinta húmeda.
  • Técnicas mixtas. Tinta, gouache blanco, carboncillo, grafito, tiza o lápiz, además de raspados.

Hugo y los surrealistas

La Maison de Victor Hugo recuerda que los surrealistas y muchos artistas del siglo XX admiraron sus manchas por sus atisbos de automatismo y abstracción. El pintor André Masson se preguntaba si eran pruebas técnicas o los primeros pasos de una creación que espera ser interpretada. Es la pregunta que plantean todas las técnicas del azar; nuestra página sobre la pareidolia en el arte sitúa a Hugo junto a Alexander Cozens y Justinus Kerner. El froissage aplica el mismo principio a otro material, como cuenta nuestra historia del froissage.

Por qué interesan a quien practica el froissage

Hugo no arrugaba el papel como método, pero su forma de trabajar se parece mucho a la del froissage. Primero provocaba un accidente controlado a medias: un charco de tinta, una hoja doblada, una huella de encaje. Después miraba, giraba la hoja y decidía qué veía. Por último intervenía lo justo, con unos trazos de pluma y unos toques de blanco, sin borrar el azar. Es exactamente la secuencia que proponemos en el froissage: arrugar, lavar con tinta, mirar y dibujar solo lo necesario. Estudiar sus dibujos ayuda a aprender cuándo parar.

Dónde verlos

  • Maison de Victor Hugo, París: la colección más importante, con más de 700 piezas según el museo.
  • Hauteville House, Guernsey: su casa del exilio.
  • Biblioteca Nacional de Francia, Museo de Orsay y colecciones como la del Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

Las obras sobre papel se exponen por rotación para protegerlas de la luz: consulta la web de cada museo.

Cómo mirar un dibujo de Hugo

Ante una reproducción en la web de un museo, unas pocas preguntas ayudan a entender cómo está hecho:

  • ¿Dónde está el accidente? Busca los bordes irregulares de un charco de tinta, las zonas donde el líquido se acumuló al secarse o las huellas de una textura. Suelen ser los fondos, los cielos y las rocas.
  • ¿Dónde está la decisión? Localiza los trazos de pluma, los toques de blanco y las siluetas recortadas con plantilla. Son pocos y casi siempre están en los puntos que atraen la mirada: una torre, un barco, una ola.
  • ¿Qué proporción hay entre los dos? En muchos dibujos la mancha ocupa casi toda la hoja y la intervención es mínima. Es una buena lección para quien empieza con el froissage, que suele dibujar de más.
  • ¿Cómo cambia la imagen al girarla? Gira la pantalla o la hoja impresa. Si la escena se convierte en otra, has encontrado el mismo mecanismo de la pareidolia que aprovecha el froissage.

Estas preguntas sirven también para otras técnicas del azar: el humo del fumage, los pliegues de un paisaje con papel arrugado o el papel teñido y gastado de cómo envejecer papel, que recuerda los tonos pardos de muchas hojas de Hugo. Nuestra página sobre el azar en el arte sitúa todos estos métodos en una misma historia.

Probar sus métodos

No hace falta imitar sus temas: una tinta oscura, un charco, una plantilla, un trozo de encaje y unos trazos de plumilla bastan, como en los pasos de arriba. Combinar una mancha «a lo Hugo» con una hoja arrugada, siguiendo nuestra técnica del froissage, muestra cómo dos azares pueden trabajar juntos.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos dibujos hizo Victor Hugo?

Las cifras varían: Wikipedia en inglés habla de más de 4.000 dibujos, y el Hammer Museum indica que se conservan más de 3.000 hojas. Pocos se expusieron en vida del autor.

¿Qué técnicas usaba Victor Hugo?

Sobre todo pluma y pincel con aguadas de tinta, a menudo con gouache blanco, carboncillo, grafito o lápiz. Dejaba correr la tinta en formas imprevistas, doblaba las hojas, usaba plantillas recortadas y presionaba encaje, hojas o los dedos en la tinta húmeda.

¿Dónde ver los dibujos de Victor Hugo?

La Maison de Victor Hugo, en la plaza de los Vosgos de París, conserva más de 700 piezas. También tienen dibujos la Biblioteca Nacional de Francia, el Museo de Orsay y museos como el Metropolitan de Nueva York. Hauteville House, su casa del exilio en Guernsey, forma parte de la misma red de museos.

¿Se pueden usar los métodos de Hugo en clase?

Sí, con tinta lavable o acuarela en lugar de tinta china, papel grueso y plantillas recortadas en cartulina. Funcionan bien a partir de unos diez años: primero se hace la mancha, se deja secar, se mira y solo después se dibuja con rotulador fino.

Fuentes

FE

Froissage Editorial Team

Editorial team

The Froissage.com editorial team researches the history of froissage from museum, encyclopedia and publisher sources and writes practical guides to the technique.

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