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Técnica

Técnica del froissage: arte con papel arrugado paso a paso

Escrito por Froissage Editorial Team · Actualizado

Una bola de papel blanco arrugado sobre una superficie oscura
Foto: Turinboy, CC BY 2.0, vía Openverse

Aprender la técnica del froissage requiere una hoja de papel y alrededor de una hora, casi toda de secado. El método que explicamos sigue la lógica básica de Ladislav Novák, quien, según la base de datos de arte checo artlist.cz, plegaba y arrugaba el papel, lo volvía a alisar y dibujaba sobre los pliegues con tinta combinada con acuarela. No hace falta saber dibujar para empezar: el papel hace la primera mitad del trabajo.

Si la idea es nueva para ti, lee primero qué es el froissage para conocer el contexto.

Qué necesitas

  • Papel: unas cuantas hojas de papel de dibujo de gramaje medio, más o menos de tamaño A4 o carta. Para practicar sirve el papel de impresora.
  • Color: tinta diluida en agua, acuarela líquida o una caja de acuarelas en pastillas. También funcionan el té cargado o el café soluble.
  • Un pincel suave y ancho (lo ideal es un pincel plano de 2-3 cm) y un pincel fino.
  • Un rotulador negro fino, un rotulador de punta pincel o lápices de colores para la fase de dibujo.
  • Un bote de agua, papel de cocina, periódicos o un plástico para proteger la mesa.
  • Unos cuantos libros pesados para alisar.

Nuestra página sobre materiales para el froissage (en inglés) compara en detalle gramajes de papel y opciones de color.

El froissage paso a paso

1. Prepara el papel

Corta la hoja al tamaño deseado antes de arrugarla; recortarla después resulta incómodo. El papel de gramaje medio (80-120 g/m²) ofrece el mejor equilibrio entre pliegues nítidos y resistencia al agua. Si trabajas en grupo, escribe tu nombre a lápiz en el reverso.

2. Arrúgalo

Estruja el papel con las dos manos hasta formar una bola apretada. Aprieta con firmeza; si lo arrugas sin fuerza, solo saldrán unos pocos pliegues perezosos. Para una red más densa, abre la bola a medias y vuelve a arrugarla, dos o tres veces. Cada vuelta rompe más fibras y añade líneas más finas.

3. Ábrelo y alísalo

Abre la bola despacio, empezando por el centro y avanzando hacia fuera. Si tiras de las esquinas, el papel fino tiende a romperse. Alísalo con las palmas hasta que quede más o menos plano. No tiene por qué quedar perfectamente liso; un poco de relieve ayuda al color.

4. Aplica el color

Diluye bien la tinta o la acuarela: piensa más en un té que en un café. Carga el pincel ancho y pásalo por toda la hoja en una o dos pasadas. Verás cómo el color corre hacia los pliegues y oscurece cada línea rota. Trabaja rápido y no frotes, porque eso levanta las fibras y puede rasgar el papel mojado.

Variantes:

  • Dos colores. Añade un segundo color mientras el primero sigue húmedo. Se fundirá suavemente a lo largo de los pliegues.
  • Solo las crestas. Pinta con la hoja todavía medio arrugada, para que solo las partes elevadas tomen color.
  • Medios secos. Prescinde de la aguada y frota suavemente un lápiz, un pastel o un carboncillo sobre la hoja alisada.

La guía de froissage con tinta y acuarela (en inglés) desarrolla estas variantes con más detalle.

5. Déjalo secar

Deja la hoja en horizontal sobre papel de periódico. Seca los charcos con papel. Según el papel y la cantidad de agua que hayas usado, tarda entre 20 y 40 minutos aproximadamente; un secador de pelo con aire frío lo acelera.

6. Encuentra la imagen

Este es el corazón del froissage. Sujeta la hoja con el brazo extendido, gírala en las cuatro orientaciones y busca formas. Son frecuentes las caras, los animales, los árboles, las costas rocosas y los perfiles de ciudades. Marca con un lápiz, muy suave, lo que veas para no perderlo. Si no aparece nada, deja la hoja a un lado y vuelve a mirarla más tarde; con la vista descansada es más fácil.

7. Dibuja la imagen

Usa un rotulador fino o un pincel fino para reforzar las líneas que pertenecen a tu imagen. Sigue los pliegues siempre que puedas y añade solo los detalles que el papel no te da, como un ojo o una línea de horizonte. Deja la mayor parte de los pliegues intactos, como textura. Un bolígrafo de gel blanco o unos toques de color opaco pueden realzar las luces.

8. Alisa y termina

Cuando esté completamente seca, coloca la obra entre dos hojas de papel limpias y prénsala bajo libros pesados durante uno o dos días. Nunca quedará del todo plana, y ese relieve forma parte de su carácter. Para montarla y enmarcarla, consulta cómo exponer obras de froissage (en inglés).

Consejos para mejores resultados

  • El contraste importa. Un papel claro con una aguada de tono medio es lo que mejor muestra los pliegues. Las aguadas muy oscuras los ocultan.
  • Varía la forma de arrugar. Retorcer el papel produce pliegues largos y diagonales; apretarlo en el puño da facetas pequeñas; doblarlo antes de arrugarlo añade líneas rectas.
  • Empieza con hojas pequeñas. Las hojas A5 o A4 se secan rápido y permiten probar varios enfoques en una misma sesión.
  • Combina técnicas. Pega formas recortadas sobre el fondo arrugado para hacer un collage con froissage, o compara el resultado con un frotado en froissage y frottage.

Cuando algo sale mal, nuestra lista de errores comunes en el froissage (en inglés) explica las causas habituales: papel roto, colores embarrados e imágenes que se niegan a aparecer.

Elegir el medio

Los pasos anteriores usan tinta, el medio clásico del froissage. Otros medios cambian el resultado:

  • Acuarela: líneas de pliegue más suaves y de color, con aureolas donde se secan los charcos.
  • Pintura acrílica: permite veladuras, retirar con trapo y pincel seco, y seca lo bastante rápido para superponer capas en minutos. Ver froissage con pintura acrílica.
  • Tinta de grabado: convierte la hoja arrugada en una plancha, como en la impresión con papel arrugado.
  • Reserva de cera: mantiene líneas blancas bajo una aguada oscura, como en el batik con papel arrugado.

Después del dibujo: aplanar y fotografiar

Un froissage terminado rara vez queda plano. Deja secar todo y prénsalo boca abajo entre hojas limpias bajo unos libros durante uno o dos días. Si el papel está muy rígido, déjalo unas horas en una caja cerrada con un recipiente de agua que no toque el papel, y después prénsalo; evita mojar directamente tintas y acuarelas. Para fotografiarlo, ilumínalo desde un lado con luz rasante: cada pliegue proyecta una pequeña sombra y la textura se ve mucho mejor.

Froissage en grupo

Los mismos pasos funcionan con niños a partir de unos cinco años, siempre que un adulto se encargue de cortar y de repartir la pintura diluida. La guía de froissage para niños adapta el método a los artistas más pequeños, y el plan de clase de froissage (en inglés) lo organiza para una sesión de clase completa.

Preguntas frecuentes

¿Qué papel es mejor para el froissage?

El papel de dibujo de gramaje medio (unos 80-120 g/m²) es la opción más versátil y sencilla. Los papeles finos, como el de impresora o el de seda, se pliegan con más nitidez pero se rompen al mojarse; el papel de acuarela admite mucha agua pero da menos pliegues y más suaves.

¿Hay que pintar antes o después de arrugar?

Las dos opciones funcionan. Si pintas después de arrugar y alisar, los pliegues se convierten en líneas oscuras. Si pintas con el papel todavía medio arrugado, solo se colorean las crestas y los huecos quedan claros. Prueba ambas en hojas pequeñas.

¿Cuánto tiempo lleva un froissage?

Arrugar y colorear lleva unos minutos. La mayor parte del tiempo es de secado, normalmente entre 20 y 40 minutos según lo mojada que esté la hoja, y después todo el tiempo que quieras dedicar a dibujar.

¿Cómo evito que el papel se rompa?

Usa un papel algo más grueso, abre la bola arrugada despacio desde el centro y no frotes con el pincel mientras el papel esté mojado.

¿Se puede hacer froissage sin pintura?

Sí. Frota suavemente el lateral de un lápiz, un carboncillo o una barra de pastel sobre la hoja alisada. Las crestas recogen el material y los pliegues quedan claros.

Fuentes

FE

Froissage Editorial Team

Editorial team

The Froissage.com editorial team researches the history of froissage from museum, encyclopedia and publisher sources and writes practical guides to the technique.

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