En el aula
Monstruos de papel arrugado para Halloween: arte en clase
Escrito por Froissage Editorial Team · Actualizado

Los monstruos de papel arrugado para Halloween son la actividad de arte perfecta para octubre: lo bastante sucia para ser divertida, lo bastante sencilla para cualquier edad y llena de sorpresas. Cada niño arruga una hoja, la pinta con colores de Halloween y busca la criatura escondida en los pliegues. Como los pliegues son distintos en cada hoja, cada monstruo es único, y a menudo los niños que creen que «no saben dibujar» encuentran las criaturas más extrañas.
Por qué el froissage encaja con Halloween
El froissage consiste en dibujar o pintar a partir de los pliegues de un papel arrugado. Una hoja arrugada y lavada con tinta está llena de líneas quebradas, huecos oscuros y formas raras, y nuestra mirada encuentra caras en ellas de forma natural, un reflejo que explicamos en la página sobre la pareidolia en el arte. En Halloween, ese reflejo se convierte en juego: los pliegues ponen las garras, los dientes y los ojos saltones.
Además hay un vínculo real con la historia del arte. El poeta y artista checo Ladislav Novák, que desarrolló el froissage en los años sesenta, lavaba sus hojas arrugadas con tinta y acuarela para hacer surgir figuras grotescas, cabezas, animales y criaturas híbridas. Contarlo antes de empezar ayuda a que los alumnos vean que usan el método de un artista de verdad. Lee su perfil en Ladislav Novák, poeta del froissage. Sus obras siguen protegidas por derechos de autor, así que es mejor mostrarlas en webs de museos que fotocopiarlas.
Materiales
- Papel de dibujo de 100 a 150 g/m², A4 o A3
- Témpera o acuarela escolar lavable en naranja, morado, verde y negro, diluidas
- Pinceles anchos y botes de agua
- Rotuladores negros finos y gruesos
- Opcional: bolígrafo de gel o témpera blanca para ojos y dientes
- Periódicos o plásticos para proteger las mesas
Una sesión de 45 a 60 minutos
1. Introducción (5 minutos). Enseña una hoja arrugada y pintada y pregunta qué ven. Explica que un artista checo trabajaba así y que hoy van a encontrar monstruos.
2. Arrugar y pintar (10-15 minutos). Sigue los tres primeros pasos de arriba: arrugar al menos dos veces, un color claro y otro oscuro, y no frotar para no romper el papel.
3. Pausa de secado (20-40 minutos o hasta la sesión siguiente). Calentamiento en papel de borrador: cinco pares de ojos, cinco bocas y cinco pares de cuernos para tener ideas.
4. Caza de monstruos (10 minutos). Cada alumno gira su hoja seca, encuentra al menos dos monstruos posibles y elige uno.
5. Dibujar (15 minutos). Con rotulador negro se repasa el contorno siguiendo los pliegues y se añaden detalles. La regla: cambiar lo menos posible y dejar trabajar a los pliegues.
6. Compartir (5 minutos). Cada uno presenta a su monstruo, dónde vive y qué come, y los demás adivinan dónde se esconde.
Variantes
Galería de monstruos. Montad todos los monstruos sobre cartulina negra, en cuadrícula, con su nombre.
Cadáver exquisito. Dobla una hoja arrugada y pintada en tres franjas: uno dibuja la cabeza, dobla y pasa la hoja; el siguiente, el cuerpo; el tercero, las piernas. Es una versión del juego surrealista.
Paisaje encantado. En lugar de un monstruo, convierte los pliegues en una colina encantada, una casa torcida y un cielo lleno de murciélagos, con una aguada morada y una luna pálida.
Versión amable. Para los más pequeños, hablad de «criaturas de los pliegues» y buscad animales simpáticos y caras graciosas.
Adaptar según la edad
Infantil (4-6 años). Hojas A4, rotuladores gruesos y aguadas preparadas de antemano. El adulto ayuda a aplanar la hoja. Basta con encontrar una cara y añadirle ojos y boca.
Primaria (6-12 años). Se presenta a Novák y la idea del azar en el arte. Cada alumno escribe una «ficha de monstruo» con nombre, hábitat y superpoder, y se puede comparar una hoja arrugada una vez con otra arrugada tres veces.
Secundaria. Se compara el froissage con otras técnicas del azar, como el frottage o la decalcomanía, y cada alumno realiza una serie de tres monstruos sobre papeles distintos para ver cómo cambian los pliegues.
Monstruos con reserva de cera. Otra opción para todas las edades: dibujar calabazas, murciélagos o fantasmas con ceras antes de arrugar y lavar después con negro. La cera repele la pintura y los pliegues se llenan de líneas oscuras, como en el batik de papel arrugado.
Monstruos en tres dimensiones
Si el grupo disfruta con los monstruos planos, el siguiente paso es sacarlos del papel. Arruga hojas de periódico en bolas y rollos, únelos con cinta de carrocero en forma de cuerpo, cabeza, brazos o tentáculos, y cubre el conjunto con tiras de papel encolado (papel maché) si quieres una superficie lisa. Cuando esté seco, pinta con témpera o acrílico: una capa oscura retirada con un trapo en las partes altas resalta cada arruga y da un aspecto de piel vieja o de roca.
Para los más pequeños basta con pegar dos o tres bolas de papel arrugado con cinta y añadir ojos de gomets. Con mayores, se puede organizar un pequeño «museo de monstruos» con cartelas inventadas.
Otra idea de temporada es un fondo de papel marmoleado en negro y naranja, sobre el que se recortan siluetas de murciélagos o casas encantadas. Y para explicar por qué vemos monstruos en los pliegues, nada mejor que hablar de la pareidolia en el arte y de el azar en el arte.
Consejos
- Arrugar fuerte, abrir con cuidado: más pliegues y menos roturas.
- Terminar con una aguada oscura: el negro o el morado en los pliegues hace que los monstruos se vean mejor.
- Mirar en las cuatro direcciones: muchas criaturas aparecen del revés.
- Parar pronto: unos trazos fuertes y dos ojos suelen bastar.
Para más actividades con papel arrugado, mira froissage para niños y la técnica del froissage.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un monstruo de froissage?
Es una criatura encontrada en los pliegues de una hoja arrugada y pintada. Cuando la hoja se seca, se gira hasta que los pliegues sugieren una cara, garras o alas, y se dibuja el monstruo con rotulador negro.
¿Qué colores funcionan mejor?
Naranja, morado, verde y negro. Primero una o dos aguadas claras y después una oscura. La tinta o acuarela negra diluida en los pliegues da el efecto más «Halloween».
¿Sirve para niños pequeños?
Sí, con algo de ayuda. Los niños de 4 a 6 años arrugan y pintan solos y encuentran caras enseguida. Un adulto puede ayudar a abrir la hoja sin romperla y darles rotuladores gruesos.
¿Hace falta una pintura especial?
No. Témpera o acuarela escolar lavable, diluida, es suficiente. Elige productos no tóxicos y lavables para niños.
Fuentes
Editorial team
The Froissage.com editorial team researches the history of froissage from museum, encyclopedia and publisher sources and writes practical guides to the technique.




