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Froissage
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En el aula

Froissage para niños: manualidad fácil con papel arrugado

Escrito por Froissage Editorial Team · Actualizado

Niños sentados alrededor de una mesa larga pintando y dibujando durante una clase de arte
Foto: rawpixel, CC0, vía Openverse

El froissage para niños es una de las técnicas artísticas de verdad más fáciles de enseñar. A los niños les encanta arrugar papel, y esta técnica convierte ese gesto en un cuadro: se arruga una hoja, se abre, se pinta por encima y luego se buscan las criaturas y los lugares escondidos entre las líneas. No hay respuestas equivocadas ni una hoja en blanco que dé miedo, así que es ideal para los niños que dicen «yo no sé dibujar».

Esta página está pensada para madres, padres, cuidadores y docentes de niños de unos 5 a 12 años. Si buscas una versión estructurada para el aula, con objetivos de aprendizaje, consulta el plan de clase de froissage (en inglés).

Una historia para empezar

Froissage (se dice más o menos «fruasásh») es una palabra francesa que significa arrugar. Hace unos sesenta años, un artista y poeta de Checoslovaquia llamado Ladislav Novák empezó a hacer cuadros arrugando papel, alisándolo y dibujando las formas que veía en los pliegues. Encontraba caras graciosas, animales extraños y personajes diminutos. A los niños mayores puedes enseñarles nuestra página sobre Ladislav Novák para que vean de dónde salió la idea.

Qué necesitas

Para cada niño:

  • 1 o 2 hojas de papel, de tamaño A4 o carta. Sirve el papel de impresora; un papel de dibujo algo más grueso es mejor.
  • Un botecito de pintura lavable o de acuarela líquida, diluida con agua.
  • Un pincel ancho y suave.
  • Un rotulador negro, más unos cuantos lápices o rotuladores de colores.
  • Un delantal o una camisa vieja.

Para la mesa:

  • Periódicos, un mantel de plástico o cartón viejo.
  • Papel de cocina y un bote de agua.
  • Un sitio para secar (el alféizar de una ventana, un tendedero o el suelo).

Elige pinturas indicadas como seguras para niños. En Estados Unidos, busca el sello AP del Art and Creative Materials Institute; en Europa, comprueba que los productos cumplen la norma de seguridad de juguetes EN 71 cuando corresponda.

Paso a paso

  1. Primero, los nombres. Escribe a lápiz el nombre de cada niño en el reverso de su papel.
  2. ¡A arrugar! Pide a los niños que hagan con el papel la bola más apretada que puedan. Que lo estrujen, lo enrollen y lo aplasten.
  3. Abrir con cuidado. Enséñales a abrir la bola despacio desde el centro, como si abrieran una flor. Los más pequeños pueden necesitar ayuda para que el papel no se rompa.
  4. Alisar. Aplastad la hoja con las dos manos. Seguirá teniendo bultos, y no pasa nada.
  5. Pintar todo. Con el pincel ancho, cubrid toda la hoja con la pintura aguada. Mirad cómo el color corre hacia las líneas y las oscurece.
  6. Secar. Dejad secar las pinturas en horizontal, unos 20-30 minutos. Es un buen momento para recoger o leer un cuento.
  7. A la caza de formas. Girad la pintura seca una y otra vez. ¿Qué veis? ¿Un dragón? ¿Una montaña? ¿Una cara? ¿Una ciudad?
  8. Dibujar. Con el rotulador negro, repasad el contorno de la forma encontrada y añadid ojos, patas, ventanas o lo que haga falta. Usad los lápices de colores para colorear algunas partes.
  9. Ponerle título. Pide a cada niño que dé nombre a su cuadro y cuente lo que ha encontrado.

Ideas por edades

De 5 a 7 años

  • Usad un solo color vivo y únicamente un rotulador negro.
  • Haced juntos la caza de formas: «Yo veo un elefante aquí, ¿tú qué ves?».
  • Montad un «zoo» de la clase con las criaturas encontradas en los pliegues.

De 8 a 10 años

  • Probad dos colores, añadiendo el segundo mientras el primero sigue húmedo.
  • Pintad con el papel todavía medio arrugado, para que solo los bultos tomen color.
  • Comparad el froissage con el frottage: haced un frotado con cera de una hoja de árbol o de una moneda y hablad de la diferencia. Nuestra página sobre froissage y frottage lo explica de forma sencilla.

De 11 a 12 años

  • Usad como papel una página de una revista o un libro viejos y arrugadla, como hacía Jiří Kolář con imágenes impresas.
  • Recortad la criatura encontrada y pegadla sobre un fondo nuevo para crear un collage con froissage (en inglés).
  • Escribid un poema corto sobre la criatura. Novák y Kolář eran poetas además de artistas.

Consejos para una sesión tranquila

  • Diluye la pintura de antemano. Da a cada niño un bote de pintura aguada ya preparada para que no salga demasiado oscura.
  • Limita los colores. Uno o dos colores por niño evitan el barro marrón.
  • Ten papel de sobra. Algunas hojas se romperán; deja que los niños vuelvan a empezar.
  • Elogia la mirada. Lo importante es fijarse en las formas, no dibujar a la perfección.

Para los más pequeños y para ir más allá

Con niños de dos a cinco años conviene empezar aún más sencillo: arrugar papel de seda y pegar bolitas en una silueta, estampar con una bola de papel de periódico mojada en témpera o pintar con acuarela muy diluida sobre una hoja que el adulto ha arrugado y abierto. Las sesiones cortas, de diez a veinte minutos, y una sola técnica por día funcionan mejor. Arrugar, rasgar y enrollar papel también trabaja la motricidad fina, los pequeños músculos de la mano que luego sirven para sujetar el lápiz.

Con los mayores se puede ampliar la propuesta. La pintura acrílica permite veladuras y capas que secan en minutos; el papel marmoleado es una actividad tranquila que hace flotar tinta sobre agua; y una charla sobre el azar en el arte ayuda a entender por qué artistas como Arp, Duchamp o los surrealistas buscaban el accidente. Para un proyecto de temporada, combina el froissage con las hojas de otoño con papel arrugado.

Cómo mostrar los resultados

Las pinturas arrugadas siempre conservarán algo de relieve. Prénsalas bajo libros pesados durante una noche antes de colgarlas en la pared. Una fila de criaturas de froissage queda muy llamativa en el aula; nuestra guía sobre cómo exponer obras de froissage tiene ideas sencillas, y en ideas de arte con papel arrugado (ambas en inglés) encontrarás más proyectos para seguir. Si un adulto quiere profundizar, la guía de la técnica del froissage explica el método completo.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad se puede hacer froissage?

A partir de unos 5 años, con ayuda de un adulto para abrir el papel y repartir la pintura. Los niños de 8 años en adelante pueden trabajar solos y probar variantes como las aguadas de dos colores o el collage.

¿Cuánto dura una actividad de froissage?

Entre 45 y 60 minutos aproximadamente: 10 minutos para arrugar y pintar, de 20 a 30 minutos de secado (un buen momento para leer un cuento u ordenar) y 15 minutos para encontrar y dibujar la imagen.

¿El froissage ensucia mucho?

Se usa pintura líquida, así que conviene cubrir las mesas y usar delantales. Con pintura lavable y un botecito de color ya diluido para cada niño, el desorden queda bajo control.

¿Cómo se explica el froissage a los niños?

Cuéntales que es una palabra francesa que significa arrugar, y que un artista de Checoslovaquia llamado Ladislav Novák hacía cuadros arrugando papel y buscando formas en las líneas, igual que cuando buscamos animales en las nubes.

Fuentes

FE

Froissage Editorial Team

Editorial team

The Froissage.com editorial team researches the history of froissage from museum, encyclopedia and publisher sources and writes practical guides to the technique.

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