Técnica
Acuarela con sal: texturas estrelladas paso a paso
Escrito por Froissage Editorial Team · Actualizado

La técnica de acuarela con sal es un truco sencillo que convierte una aguada plana en un cielo lleno de estrellas, una ventana escarchada o un arrecife de coral. Se pinta una aguada húmeda, se espolvorea sal y se espera. Al secarse la pintura, cada grano atrae agua y pigmento y deja una marca clara en forma de estrella. Usted decide dónde cae la sal, pero no el dibujo exacto que forma, y por eso esta técnica tiene su sitio en una web dedicada al froissage y a otras técnicas del azar.
Qué ocurre en el papel
La acuarela es pigmento llevado por el agua y fijado al papel con un poco de aglutinante. Mientras la aguada está húmeda, las partículas de pigmento flotan y se mueven con el agua. Un grano de sal absorbe el agua de su alrededor. El agua fluye hacia él desde todos los lados y arrastra pigmento, y cuando la pintura se seca queda una mancha clara de borde plumoso donde estaba el grano. Alrededor, el color suele quedar algo más oscuro, allí donde el flujo se detuvo.
El glosario de la Tate describe la acuarela como una pintura cuya transparencia deja ver el blanco del papel. Eso es lo que hace brillar las marcas de la sal: donde el pigmento se ha retirado, es el propio papel el que asoma.
Materiales
- Papel de acuarela. Un papel grueso (en torno a 300 g/m²) se mantiene húmedo más tiempo y apenas se ondula.
- Acuarelas en pastilla o acuarela líquida. Los azules profundos, violetas, verdes y rojos muestran mejor el efecto.
- Sal. Sal marina gruesa o sal gema para estrellas grandes; sal fina de mesa para motas pequeñas. Pruebe las dos.
- Un pincel grande y suave y agua limpia.
- Un pincel seco y suave o un paño para quitar la sal.
El momento: la clave del efecto
La mayoría de los intentos fallidos son un problema de momento.
- Demasiado mojada. Si la pintura aún forma charcos, la sal se disuelve y el efecto se extiende en halos borrosos.
- En su punto. Cuando los charcos se han absorbido y el brillo de la superficie empieza a apagarse, la sal forma estrellas nítidas.
- Demasiado seca. Si la pintura ha perdido todo el brillo, la sal se queda encima y no hace nada.
Como una aguada se seca de forma desigual, una misma hoja suele mostrar las tres fases a la vez, y esa variedad forma parte del encanto. Para tener más control, trabaje por zonas pequeñas y eche la sal en cada una cuando llegue al punto justo.
Paso a paso
- Fije el papel a un tablero con cinta para que quede plano.
- Extienda una aguada generosa, de un color o de varios que se fundan entre sí.
- Observe la superficie. Cuando pierda su aspecto vidrioso, espolvoree la sal desde unos 20 cm de altura.
- No mueva el tablero ni toque la pintura. Déjela secar en plano.
- Cuando esté completamente seca, retire la sal con un pincel sobre una papelera.
- Mire la textura desde todos los lados antes de decidir si añade algo.
Ideas de proyectos
- Cielo nocturno. Una aguada azul oscuro y violeta con sal fina da un cielo estrellado. Ya seco, añada la silueta negra de unos árboles o tejados.
- Nieve y escarcha. Azul pálido y gris con sal gruesa dan copos de nieve; el efecto también sirve para una ventana helada.
- Fondo marino. Verdes y azules con sal gruesa parecen burbujas y corales; añada peces con rotulador.
- Hojas de otoño. Pinte formas de hoja en rojos y naranjas, échales sal y recórtelas para combinarlas con las hojas de otoño con papel arrugado.
- Texturas abstractas. Llene una hoja de color y sal y recórtela después para un collage con papeles arrugados.
Combinar la sal con el papel arrugado
La sal y el froissage se llevan bien porque los dos crean textura sin pincel. Pruebe esto: arrugue una hoja de papel de acuarela, ábrala y alísela un poco, y luego pinte una aguada húmeda encima. El color se acumula en los pliegues. Mientras sigue húmeda, espolvoree sal fina sobre una parte de la hoja. Al secarse tendrá dos tipos de textura del azar: las líneas angulosas de los pliegues y las estrellas suaves de la sal. Nuestra guía de la técnica del froissage explica con detalle la fase de arrugar.
Como con cualquier hoja de froissage, el siguiente paso es mirar. Gire el papel y vea si la combinación sugiere un paisaje, una escena nocturna o una criatura. Nuestra página sobre la pareidolia en el arte explica por qué el ojo encuentra figuras en esos dibujos.
La sal entre otras texturas del azar
La sal es solo uno de los productos caseros que los acuarelistas dejan caer en la pintura húmeda para ver qué pasa. Otros son gotas de agua limpia (que empujan el pigmento hacia fuera en floraciones suaves), unas gotas de alcohol de farmacia (que repelen la pintura en círculos nítidos) o film transparente arrugado apoyado sobre una aguada húmeda hasta que se seca (que deja líneas angulosas y cristalinas, no muy distintas de los pliegues del froissage). Pruébelos uno al lado de otro en una hoja de ensayo y rotule cada uno: ese muestrario será útil para planificar trabajos posteriores.
Si algo sale mal
- No hay efecto. La pintura estaba demasiado seca o el papel era demasiado absorbente. Trabaje más deprisa tras extender la aguada.
- Enormes manchas pálidas. La pintura estaba demasiado mojada o se usó demasiada sal. Ponga menos y espere un poco más.
- La sal no se despega. La pintura no está del todo seca. Espere y retírela con suavidad.
- El color se ve débil. Cargue más pigmento: los efectos de la sal se aprecian mejor sobre colores intensos.
En el aula
La acuarela con sal funciona bien con grupos a partir de unos cinco años. Ponga la sal en tarritos con cucharas en lugar de saleros, para que los niños dejen caer pellizcos donde quieran. Trabaje sobre bandejas para que la sal no se esparza por toda la clase. Pida a los alumnos que predigan dónde aparecerán las estrellas antes de que la pintura se seque y luego compárenlo. Es una buena introducción a el azar en el arte y combina bien con la pintura soplada con pajita en la misma sesión.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona la acuarela con sal?
Cada grano de sal absorbe agua de la pintura que lo rodea. Al moverse hacia el grano, el agua arrastra pigmento y deja una mancha clara con un borde suave en forma de estrella.
¿Cuándo hay que echar la sal?
Cuando la pintura está húmeda pero ya no forma charcos, normalmente justo cuando empieza a perder el brillo. Si está demasiado mojada, el efecto se difumina; si está demasiado seca, no pasa nada.
¿Qué sal es mejor?
La sal marina gruesa o la sal gema da estrellas grandes y nítidas. La sal fina de mesa da motas pequeñas, como escarcha. Pruebe las dos en una tira de ensayo del papel que vaya a usar.
¿Hay que quitar la sal después?
Sí. Cuando la pintura esté completamente seca, retire la sal con un pincel o frotando suavemente sobre una papelera. Los granos que quedan pueden pegarse, desmenuzarse o manchar otros papeles.
¿Funciona en cualquier papel?
Funciona mejor en papel de acuarela, que se mantiene húmedo el tiempo suficiente. En papel fino la pintura se seca demasiado rápido o la hoja se ondula.
Fuentes
Editorial team
The Froissage.com editorial team researches the history of froissage from museum, encyclopedia and publisher sources and writes practical guides to the technique.





